Guía completa
Qué hace el catalizador
El catalizador transforma los gases más nocivos del escape en otros menos dañinos. Por dentro lleva un monolito cerámico o metálico recubierto de metales preciosos, y necesita temperatura para trabajar. Las sondas lambda, una antes y otra después, permiten a la centralita comprobar que lo está haciendo bien.
Cuando la centralita detecta que la señal de la sonda trasera se parece demasiado a la delantera, deduce que el catalizador ya no almacena oxígeno como debería y enciende la luz de motor con un código de eficiencia.
Lo que se comprueba primero
Antes de pedir un catalizador hay que descartar todo lo que puede engañar a ese cálculo:
- Sonda trasera lenta o con el calefactor averiado.
- Fuga de escape entre las dos sondas, que mete aire y falsea la lectura.
- Mezcla rica o pobre por un inyector, una toma de aire o un sensor del motor.
- Fallos de encendido, que además son la principal causa de daño en el catalizador.
Si todo eso está bien y los datos siguen indicando baja eficiencia, el catalizador está agotado.
La causa importa más que la pieza
Un catalizador casi nunca muere de viejo. Suele morir porque el motor le ha mandado algo que no debía: combustible sin quemar por una bujía o bobina que falla, aceite quemado por desgaste de segmentos o por la válvula de ventilación del cárter, o refrigerante que entra en la combustión. Montar uno nuevo sin corregir eso es repetir la avería.
Robos en coches que duermen en la calle
Los catalizadores contienen metales valiosos y en los últimos años se han convertido en objetivo de robo, sobre todo en coches altos y en híbridos, más fáciles de alcanzar desde abajo. En calles y aparcamientos al aire libre, un catalizador se puede cortar en pocos minutos. El síntoma es claro: un día arrancas y el coche suena como un camión.
Si te ocurre, denuncia y tráelo sin recorrer más de lo necesario. Consulta con el taller la disponibilidad para reparar tu vehículo a través de tu seguro de coche. Para quien aparca siempre fuera, existen protecciones metálicas atornilladas o soldadas bajo el catalizador que lo hacen mucho más difícil de cortar.
Señales de que el motor está dañando el catalizador
Hay síntomas que conviene atender pronto para no acabar cambiando el catalizador:
- Luz de motor parpadeando, que indica fallo de encendido. Reduce la velocidad y tráelo.
- Consumo de aceite que obliga a rellenar entre revisiones.
- Humo azulado al acelerar o humo blanco persistente con el motor caliente.
- Pérdida de refrigerante sin fuga visible.
En coches que solo hacen recorridos cortos por Alcobendas, el catalizador tarda en llegar a temperatura y trabaja menos tiempo en condiciones óptimas. Un trayecto de autovía de vez en cuando, por la A-1 o la M-12, le sienta bien.
Lo que no hacemos
No vaciamos ni eliminamos catalizadores. Es ilegal, la ITV lo detecta y el coche queda fuera de norma.
Mándanos el código que lee tu coche al 679 176 858 y te decimos si suena a catalizador o a sondas antes de venir.