Guía completa
Julio en la A-1
Quien haya pasado una tarde de julio parado en la A-1 de vuelta de Madrid sabe lo que es un aire acondicionado que no da abasto. El asfalto devuelve calor, el sol entra por el parabrisas y el coche lleva horas aparcado al raso en el parque empresarial. Es justo la situación en la que el sistema trabaja al límite, y donde se nota cualquier fallo que el resto del año pasa desapercibido.
Por eso conviene revisarlo en primavera, antes de que apriete el calor. En pleno verano todo el mundo se acuerda a la vez.
Recargar no es reparar
El refrigerante circula en un circuito cerrado. No se gasta. Si el aire enfría cada vez menos, es porque una parte del gas ha salido por algún sitio. Recargar sin buscar ese sitio deja el problema donde estaba: el gas vuelve a escaparse y en unos meses estás igual.
Los puntos por donde más se pierde son estos:
- Condensador, delante del radiador. Recibe las piedras que levantan los camiones en autovía y acaba con poros.
- Juntas y racores de los tubos, que se resecan con los años.
- Retén del compresor, sobre todo en coches que pasan meses sin usar el aire.
- Evaporador, escondido tras el salpicadero. Es menos frecuente, pero su reparación lleva mucho más trabajo.
Para encontrar la fuga se combinan varias pruebas: mantener el circuito en vacío y ver si aguanta, presurizarlo con gas de prueba, añadir trazador y revisar con luz, o pasar un detector por las uniones.
Dos refrigerantes que no se mezclan
Los coches de cierta edad usan R134a. Los más recientes, R1234yf, con menor impacto ambiental. Cada uno necesita su equipo y su aceite, y mezclarlos contamina el circuito y puede dañar el compresor. La etiqueta del vano motor dice cuál lleva el tuyo y qué cantidad exacta, en gramos, debe cargarse. Se carga por peso, no a ojo.
Si el compresor se ha averiado, no basta con montar uno nuevo. Los restos del viejo circulan por los tubos, así que hay que limpiar el circuito y cambiar el filtro deshidratador antes de cargar. Saltarse ese paso es la forma más rápida de estropear el compresor de recambio.
Olores y humedad
El evaporador está siempre húmedo cuando el aire funciona, y si el agua no drena bien o el filtro de habitáculo está saturado aparecen olores. En un coche que duerme en garaje comunitario, con poca ventilación, ocurre con facilidad. Se resuelve cambiando el filtro, desinfectando el evaporador y comprobando que el tubo de drenaje no esté obstruido.
Una costumbre útil en invierno
Pon el aire unos minutos de vez en cuando también en invierno. Además de desempañar mejor los cristales en las mañanas de helada, mantiene lubricadas las juntas y el compresor.
Llámanos o escríbenos por WhatsApp al 679 176 858 y te damos cita para revisarlo.