Guía completa
Por qué no se puede esperar a que avise
La correa de distribución sincroniza el giro del cigüeñal con el de los árboles de levas, para que las válvulas se abran y cierren en el momento justo. En la mayoría de motores actuales, si la correa se rompe, los pistones alcanzan las válvulas abiertas y las doblan. La avería que resulta es mucho mayor que el cambio de correa.
El problema es que la correa casi nunca da síntomas antes de romperse. Por eso el fabricante fija un plazo, en kilómetros y en años, y ese plazo se respeta aunque la correa parezca nueva. La goma envejece con el tiempo aunque el coche se mueva poco, y con los veranos de 38 grados en un vano motor caliente, envejece más.
Correa y cadena
Los motores con correa tienen un intervalo de cambio definido. Se cambia la correa junto con el tensor y los rodillos, porque sus rodamientos tienen una vida parecida y uno que falla destroza la correa nueva.
Los motores con cadena suelen no tener intervalo, pero no son eternos. Si el aceite no se ha cambiado a tiempo, la cadena y sus guías se desgastan antes. El aviso típico es un traqueteo de unos segundos al arrancar en frío, que muchos conductores notan en las mañanas de invierno, o un código de correlación entre cigüeñal y árboles de levas. Si aparece, no conviene seguir circulando.
Qué incluye un cambio bien hecho
- Bloquear el motor en su posición con el utillaje de calado que corresponde, antes de quitar nada.
- Sustituir correa, tensor y rodillos.
- Cambiar la bomba de agua si la mueve la distribución, y renovar el refrigerante.
- Revisar retenes de cigüeñal y árboles: una fuga de aceite sobre la correa nueva la estropea.
- Girar el motor a mano varias vueltas completas y comprobar que las marcas vuelven a coincidir.
- Arrancar, purgar el circuito de refrigeración y comprobar que no hay fugas ni ruidos.
Aprovechar el desmontaje
Con la distribución abierta hay piezas que quedan a mano y que, de otro modo, obligarían a repetir buena parte del trabajo. Por eso se revisan y, si están cansadas, se cambian en la misma intervención:
- Correa de accesorios y su tensor, que en muchos motores hay que quitar igualmente.
- Termostato, si el plan del fabricante lo aconseja o está cerca de la bomba.
- Soporte de motor del lado de la distribución, que a veces se desmonta para acceder.
No se cambia nada sin consultarte. Pero si una pieza tiene fuga o juego, lo razonable es aprovechar que todo está desmontado.
Coches de segunda mano
Si compras un coche usado y no hay factura que demuestre cuándo se cambió la distribución, lo prudente es hacerlo y empezar de cero. Es una de las comprobaciones que más conviene hacer antes de cerrar la compra.
Pide presupuesto llamando al 679 176 858 o mándanos por WhatsApp el modelo y la matrícula.