Guía completa

Un caso que se repite

Un conductor que baja cada mañana por la A-1 hacia Madrid empieza a notar que, al arrancar en el garaje, el coche hace más ruido que antes. A los diez minutos se suaviza y se olvida del tema. Unas semanas después aparece un zumbido en el piso, parado en el atasco de la entrada a la M-40, y el ruido ya no se va al calentar.

Al levantar el coche, lo habitual en un caso así es encontrar el flexible abierto. Es el tramo de malla trenzada que hay justo detrás del colector y absorbe los movimientos del motor. Con los años, los arranques y paradas de un trayecto con retenciones lo fatigan hasta que se raja. En frío la grieta está abierta; al calentarse el metal dilata y casi la cierra. Por eso el ruido parece desaparecer.

Qué tramo suele fallar

La línea de escape se puede dividir en cuatro zonas con averías bastante distintas:

  • Colector y junta. Fisuras por el calor y juntas quemadas. Se oye un tic rápido que sigue el ritmo del motor.
  • Flexible. Rotura de la malla, como en el caso de arriba. Sonido de soplido al acelerar.
  • Tubo intermedio. Se oxida en las uniones y en las zonas donde se acumula el agua de condensación.
  • Silenciador trasero. Al ser el último, es el que más agua retiene. En coches que solo hacen trayectos cortos por Alcobendas el agua no llega a evaporarse y lo pudre desde dentro.

En invierno, si sueles subir hacia Colmenar o Navacerrada por la M-607 los días que han echado sal, los bajos se llevan su parte. Un lavado de bajos después de esas salidas ayuda.

Soldar o cambiar

La decisión depende del metal que rodea la fuga. Si está firme, una soldadura bien hecha cierra el agujero y dura. En acero inoxidable conviene soldar con protección de gas inerte para que el cordón no se oxide al hacerlo. Si alrededor del agujero la chapa se deshace al rascarla, soldar solo traslada la fuga unos centímetros, y toca cambiar el tramo.

Algunos fabricantes venden el escape en una sola pieza. En esos casos se puede cortar y unir un tramo de recambio con manguito, que es una solución normal y correcta.

Lo que no hacemos

No vaciamos catalizadores, no quitamos filtros de partículas y no montamos tubos sin homologación. Aparte de ser ilegal, la ITV lo ve y el coche se queda sin pasar. Si buscas un sonido más deportivo, existen escapes homologados para muchos modelos; te ayudamos a comprobar que el que elijas lo sea para tu coche.

Antes de la ITV

Ruido excesivo, fugas visibles y piezas sueltas son defectos que la estación anota. Si tu escape ya suena distinto, revisarlo antes de la cita sale más a cuenta que ir dos veces.