Guía completa

Lo que dice cada ruido

Antes de levantar el coche ya se puede intuir bastante con una buena descripción. Esta es la relación que más se repite, aunque siempre hay que confirmarla con la rueda en el aire:

Lo que notasDónde suele estar el problema
Tic-tic suave sobre adoquín o asfalto rotoBieleta de la barra estabilizadora
Golpe seco al pasar un badénSilentblock del brazo o tope de amortiguador
Crujido al girar en paradoCopela o rodamiento superior
Holgura o tacto vago en curvasRótula de suspensión o de dirección
El coche tira a un lado en rectaBrazo deformado o silentblock partido

Cuando el ruido no encaja con ninguna fila, lo más probable es que haya dos piezas tocadas a la vez. Pasa a menudo en coches que han ido sumando kilómetros sin que nadie mire el tren.

De dónde sale el desgaste en Alcobendas

La suspensión sufre poco en autovía y mucho en ciudad. Aquí el reparto es claro: entradas y salidas por la A-1 o la M-12, que apenas castigan, y luego mucho badén, rampa de garaje y calle con resaltos en barrios como Fuente del Fresno o alrededor de San Sebastián de los Reyes. Cada rampa de garaje comunitario que se toma con el volante girado carga la copela y los silentblocks del lado exterior.

Los coches de empresa y renting que se mueven por el parque de Arroyo de la Vega añaden otro factor: muchos kilómetros, conductores distintos y poca atención a cómo suena el coche. Es frecuente que el ruido lleve semanas ahí cuando llega al taller.

El frío seco de las madrugadas de invierno endurece las gomas. Por eso muchos golpes se oyen más en los primeros minutos de la mañana y desaparecen cuando el coche se templa. Si te pasa eso, dínoslo: ayuda a acotar.

Cómo localizamos la holgura

Con el coche en el elevador se coge cada rueda por arriba y por abajo y se intenta moverla; luego por los lados. Un juego vertical apunta a rótula o rodamiento. Un juego lateral, a la dirección. Con una palanca entre brazo y bastidor se ve si el silentblock cede más de la cuenta. Las bieletas se comprueban a mano, sin más.

Esa revisión se parece a la que hace la ITV, con una diferencia: aquí se puede desmontar lo que haga falta para salir de dudas.

La geometría después del cambio

Un brazo nuevo o una rótula inferior cambian, aunque sea poco, la posición de la rueda. Por eso, cuando la pieza sustituida interviene en la geometría, se revisa la alineación antes de entregar el coche. Si no se hace, el neumático empieza a gastarse de lado en pocos meses y el volante puede quedar torcido.

Cuando lo único que se ha cambiado es una bieleta o una copela, normalmente no hace falta alinear, pero se mira igualmente.

Si la ITV está cerca

La anotación de holgura en el tren delantero es de las que más se repiten en las estaciones. Si tu coche tiene años y no recuerdas cuándo se revisó la suspensión, traerlo antes de la cita te ahorra una segunda visita a la estación.