Guía completa

Maniobras de garaje y rampas

En Alcobendas buena parte del desgaste de la dirección no se produce circulando, sino aparcando. Garajes comunitarios con columnas, plazas justas y rampas en curva obligan a girar el volante hasta el tope con el coche casi parado, que es justo cuando la asistencia trabaja más. En una hidráulica, sostener el volante al tope mientras se espera a que suba otro vecino por la rampa pone la bomba a máxima presión. Hacerlo de vez en cuando no pasa nada; cada día, durante años, se nota.

El otro frente son los bordillos. Un golpe de rueda al aparcar en batería, en calles con poco sitio, puede doblar un terminal o tocar una rótula axial. El coche sigue andando, pero el volante queda ligeramente torcido o aparece un juego que antes no estaba.

Hidráulica y eléctrica fallan de forma distinta

En una dirección hidráulica la bomba, movida por la correa del motor, empuja aceite hacia la cremallera. Las averías típicas son fugas en latiguillos o retenes, bombas que pierden presión y ruido cuando el nivel baja. Se ven, se oyen y casi siempre avisan con tiempo.

En una dirección eléctrica no hay líquido. Un motor ayuda a mover la columna o la propia cremallera, y un sensor mide la fuerza que haces en el volante. Cuando algo falla suele encenderse un testigo y la asistencia puede desaparecer de golpe, dejando un volante muy pesado. A veces el origen es simple, como una tensión baja de batería o un conector oxidado; otras, el sensor o el motor de asistencia. La lectura con diagnosis ayuda a separar unas causas de otras.

Hay también un tipo intermedio, electrohidráulico, con líquido pero con una bomba eléctrica en lugar de la mecánica. Se trata como hidráulica en lo que toca a fugas y como eléctrica en lo que toca a fallos de la bomba.

La cremallera, sin precipitarse

Cuando la holgura viene de la cremallera, la pregunta es si reparar o sustituir. En una hidráulica con una fuga por retenes y la barra en buen estado, cambiar retenes puede dar buen resultado. Si la barra está rayada o hay juego interno, lo que se monte nuevo durará poco. Las eléctricas suelen ir como unidad cerrada y se sustituyen completas.

Lo que sí hacemos siempre es revisar antes las rótulas axiales y los terminales. Muchas veces el juego que se achacaba a la cremallera está ahí, y su cambio es mucho más sencillo.

Después de cualquier cambio

Tocar rótulas o cremallera modifica la convergencia, así que se revisa y ajusta la alineación. En coches con control de estabilidad, además, se calibra el sensor de ángulo de dirección para que el sistema sepa dónde está el centro. Sin ese paso pueden aparecer avisos o intervenciones del control de tracción que no tocan.